Si preguntáramos qué ha hecho el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (snte) por la educación, la mayoría contestaría que la ha dañado en lugar de coadyuvar en mejoramiento, porque salvo algunos maestros que tienen vocación de servicio, la mayoría se ampara en el sindicato para no trabajar bajo cualquier pretexto y con ello afectan a los alumnos por los que dicen estar preocupados.
Si bien es cierto que un sindicato se crea para defender los intereses de sus agremiados, también lo es el hecho de que esa defensa no debe de ser a ultranza, sino solamente cuando el trabajador tenga razón, porque el objetivo del magisterio en general debiera ser el contribuir en el desarrollo de la nación y ese desarrollo, se sustenta obviamente en una educación de calidad, la que no existe en nuestro país.
Sin bien todo mundo estamos en contra de la forma en que ha venido actuando el snte —convertido desde prácticamente sus inicios en fuente de enriquecimiento y poder de unos cuantos, así como en el defensor de oficio de los maestros irresponsables— pocos se había atrevido a “ponerle el cascabel al gato”, sobre todo los políticos ante el temor de caer de la gracia de ese corporativo.
Es hasta ahora cuando el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) pide al gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa replantear el papel del magisterio, representado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (snte), y establecer un sistema de “bono educativo”, es decir, la entrega de los recursos públicos directamente a los estudiantes para que decidan a qué escuela asistir.
Ambas peticiones, argumentaron, servirán como estrategias para que la calidad de la educación en México mejore, señaló en la ceremonia de entrega de las becas de pasantía a estudiantes de Educación Media Superior, en la sede de la Secretaría de Educación Pública el presidente del cce, Armando Paredes, enlistando nueve propuestas que la cúpula empresarial del país ha entregado al Congreso de la Unión y al propio presidente Calderón para mejorar la calidad de la educación en el país.
Ante la titular de la Secretaría de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, el empresario indicó que se requiere una “estrategia de fondo orientada a combatir el analfabetismo y el rezago educativo que padece un alto porcentaje de la población”, dijo. Pidió “replantear el papel del magisterio, ya que el nivel de educación de nuestros jóvenes está íntimamente ligado al nivel de los maestros”. Estimular una mayor vinculación y participación entre padres de familia y las escuelas, así como que se priorice la impartición de una educación cívica y ética que “reconozca y estimule la adopción de valores que permitan el desarrollo de una sociedad equitativa”.
De las 9 propuestas del empresario, destaca el “transparentar y hacer más eficiente la asignación de recursos presupuestales, a fin de incrementar el acceso de la población a las instituciones y a programas del sector educativo, así como para el buen funcionamiento de los mismos”, a lo que podemos agregar que es necesario también la aplicación de la normatividad de la sep a pesar de que algunos maestros se sientan protegidos por el snte, organización sindical que, reiteramos, debiera apoyar a sus agremiados solo cuando la razón les asista y no como ahora, que su apoyo es incondicional y de eso se valen los mentores irresponsables.
Si bien es cierto que un sindicato se crea para defender los intereses de sus agremiados, también lo es el hecho de que esa defensa no debe de ser a ultranza, sino solamente cuando el trabajador tenga razón, porque el objetivo del magisterio en general debiera ser el contribuir en el desarrollo de la nación y ese desarrollo, se sustenta obviamente en una educación de calidad, la que no existe en nuestro país.
Sin bien todo mundo estamos en contra de la forma en que ha venido actuando el snte —convertido desde prácticamente sus inicios en fuente de enriquecimiento y poder de unos cuantos, así como en el defensor de oficio de los maestros irresponsables— pocos se había atrevido a “ponerle el cascabel al gato”, sobre todo los políticos ante el temor de caer de la gracia de ese corporativo.
Es hasta ahora cuando el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) pide al gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa replantear el papel del magisterio, representado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (snte), y establecer un sistema de “bono educativo”, es decir, la entrega de los recursos públicos directamente a los estudiantes para que decidan a qué escuela asistir.
Ambas peticiones, argumentaron, servirán como estrategias para que la calidad de la educación en México mejore, señaló en la ceremonia de entrega de las becas de pasantía a estudiantes de Educación Media Superior, en la sede de la Secretaría de Educación Pública el presidente del cce, Armando Paredes, enlistando nueve propuestas que la cúpula empresarial del país ha entregado al Congreso de la Unión y al propio presidente Calderón para mejorar la calidad de la educación en el país.
Ante la titular de la Secretaría de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, el empresario indicó que se requiere una “estrategia de fondo orientada a combatir el analfabetismo y el rezago educativo que padece un alto porcentaje de la población”, dijo. Pidió “replantear el papel del magisterio, ya que el nivel de educación de nuestros jóvenes está íntimamente ligado al nivel de los maestros”. Estimular una mayor vinculación y participación entre padres de familia y las escuelas, así como que se priorice la impartición de una educación cívica y ética que “reconozca y estimule la adopción de valores que permitan el desarrollo de una sociedad equitativa”.
De las 9 propuestas del empresario, destaca el “transparentar y hacer más eficiente la asignación de recursos presupuestales, a fin de incrementar el acceso de la población a las instituciones y a programas del sector educativo, así como para el buen funcionamiento de los mismos”, a lo que podemos agregar que es necesario también la aplicación de la normatividad de la sep a pesar de que algunos maestros se sientan protegidos por el snte, organización sindical que, reiteramos, debiera apoyar a sus agremiados solo cuando la razón les asista y no como ahora, que su apoyo es incondicional y de eso se valen los mentores irresponsables.

No hay comentarios:
Publicar un comentario